INGREDIENTES
4 o 5 membrillos
1 botella de vino blanco
100-150 g de azúcar
1 piel de limón
1 piel de naranja
2 clavos de especia
1 rama de canela

PREPARACIÓN Y COCCIÓN
Pelamos la naranja y el limón con un pelador de patatas evitando coger la parte blanca y reservamos las pieles. Lavamos muy bien los membrillos, los cortamos en 4 partes sin pelarlos ni sacar las semillas. Cogemos una cazuela de tamaño adecuado, ponemos los membrillos, el azúcar, las pieles de limón y naranja, los clavos y la canela. Añadimos el vino  que debe cubrir la fruta y cocemos a fuego suave 40 minutos con la cazuela tapada. Pinchamos la fruta con un tenedor para comprobar si está blanda, apagamos el fuego y dejamos reposar. Servimos  a temperatura ambiente en un bol, aderezado con el jugo de la cocción.

PARA SABER MÁS
Un postre que mi madre ha hecho toda la vida. Los podemos hacer con vino blanco o con vino tinto. La cantidad de azúcar es opcional; éstos llevan 100 g. El membrillo es una fruta áspera que no se puede comer cruda, por este motivo se hace membrillo y confitura. El membrillo hervido tiene un punto ácido, dulce y mantiene una textura consistente. Cocinado de esta manera la piel se puede comer perfectamente.
Antiguamente, los membrillos se ponían en los armarios para aromatizar la ropa.

RESULTADO A MESA
Tradición en estado puro. Un postre que merece la pena recuperar y saborear. ! Buen provecho !.

Júlia