INGREDIENTES

5 huevos de 50 g
150 g de harina
175 g de azúcar
1 cucharadita de levadura en polvo
Una pizca de sal
mantequilla
azúcar glas

PREPARACIÓN Y COCCIÓN

Untamos con mantequilla un molde redondo desmontable de unos 22 cm. Forramos la base con papel de horno y lo untamos de nuevo. Lo espolvoreamos con harina para que no se pegue.

Calentamos el horno 10 minutos a 150ºC con modo aire, altura 2.
En un bol montamos las claras con una pizca de sal a punto de nieve, con las varillas eléctricas.
En otro bol, también con las varillas, blanqueamos las yemas con el azúcar hasta que cambien de color y doblen su volumen.
Tamizamos la harina mezclada con la levadura.
Añadimos las claras montadas al bol donde tenemos las yemas, poco a poco envolviéndolo con la espátula.
Finalmente añadimos la harina en 2 o 3 veces, mezclando con cuidado hasta que quede homogéneo. Vertemos la masa en el molde y lo ponemos en el horno, sobre la rejilla, bien centrado.
Dejamos cocer 25 minutos, sin abrir el horno, y hacemos la prueba del palillo. Si sale limpio, paramos el horno y dejamos el bizcocho 10 minutos más sin abrir la puerta. Pasado este tiempo, abrimos la puerta y lo dejamos 5 minutos más en el horno con la puerta abierta. 
Lo sacamos del horno, dejamos enfriar un poco, desmoldamos cuando todavía está caliente y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Espolvoreamos con azúcar glas y servimos.

PARA SABER MÁS

Este es un bizcocho básico para hacer cualquier pastel. Su ligereza y esponjosidad se debe precisamente al hecho de no contener grasas, aparte de las provenientes del huevo. Es un clásico de la cocina catalana para el desayuno y la merienda, y una base para pasteles. Es  perfecto para hacer monas de Pascua. Si seguimos  las instrucciones al pie de la letra, saldrá perfecto. Debéis conocer vuestro horno, puede variar la cocción, no todos los hornos son iguales.

RESULTADO

Un clásico de la cocina catalana que vale la pena hacer. Buen provecho!

Montse y Júlia